Té verde, un alimento contra el cáncer

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Mucho se ha hablado y se hablará de los alimentos que previenen la aparición del cáncer, y que contribuyen a mantenerlo “a raya”. Entre los amantes del té son sobradamente conocidos los estudios relativos a los efectos beneficiosos del té ante esta enfermedad, en particular los propiciados por el té verde gracias a su alto contenido en antioxidantes, que bloquean la invasión de los tejidos y evitan que se creen las conexiones sanguíneas que alimentan los tumores, concentración mayor que en otros tipos de té, merced al procesado de los tés verdes; tés no oxidados de cuya elaboración  hablaremos en detalle más adelante.

Medicina y metodología natural

En este sentido es muy interesante y enriquecedora la aportación de David Servan, quien desarrolla una teoría que incide positivamente en el tratamiento y la superación del cáncer, combinando medicina con una metodología natural, potenciadora de las capacidades del cuerpo y la mente. Parte de su propuesta incluye  la ingesta continuada de ciertos alimentos, entre ellos el té verde, especialmente el Sencha. Un té japonés herbal y suave, entre amargo y dulce que varia en función de la temperatura del agua y el tiempo de infusionado.

Efectos sobre el cáncer del té verde:

  • Es rico en antioxidantes, entre ellos las catequinas (la epigalocatequina-3-galato (EGCG) es un antiangiogénico, que impulsa la eliminación de las células tumorales).
  • Es un excelente diurético que ayuda al riñón a eliminar toxinas.
  • Potencia el efecto de la  quimio y la radioterapia sobre las células cancerígenas.

Cómo potenciar el efecto anticáncer del té

Incorporando:

  • Vitamina C, con la piel de un cítrico: limón, naranja o mandarina.
  • Piel de manzana roja, (rica en quercetina).
  • Un poquito de cúrcuma, (rica en curcumina).
  • Una pizca de pimienta negra, (rica en piperina).

La cúrcuma es un poderoso alimento antiinflamatorio que también inhibe la angiogénesis, propiedades que se multiplican por dos mil al acompañarla de un poco de pimienta.

Lo ideal sería hacer una decocción con la cáscara del cítrico y la piel de manzana, (dejarlo hervir unos 10 minutos con la cúrcuma y la pimienta negra),  después dejarlo enfriar y cuando la temperatura descienda a unos 70º, incorporar el té y dejarlo infusionar 2 m. Y ya puestos, tomar entre 3 y 5 tazas al día.