Los tés oolongs

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Los tés oolongs, popularmente conocidos en España como “tés azules” son unos tés parcialmente oxidados; muy variados entre sí, ya no solo por la influencia del lugar de origen y todo lo que ello supone (tierra, altitud, temperatura, abono…), sino por el nivel de oxidación al que es sometido cada tipo de té, y las variantes en su procesado. Originarios de la provincia de Fujian (China), también son muy apreciados los procedentes de Guangdong y Taiwan.

Propiedades

– Aportan antioxidantes

– Bloquean la absorción de grasa ayudando en la digestión

– Regulan niveles de colesterol LDL y triglicéridos, reduciendo su oxidación, y previniendo enfermedades coronarias como la arteriosclerosis

– Reducen la presión arterial

– Fortalecen las defensas

Gong fu cha

Hace unos días, compartimos con Qizhen Rao y con Xingyue Yao, de Tea´s Words, un Gong fu cha (una Ceremonia de té china) con un fantástico oolong Da Hong Pao (Gran traje rojo), procedente del monte WuYi. Un acto para celebrar el encuentro y todo lo que surge en torno a una exquisita bebida compartida.

En China, el oolong se toma en cuencos diminutos y se saborea sorbo a sorbo; la misma hierba se infusiona varias veces preparando pequeñas cantidades con tiempos y temperaturas ligeramente variables, lo que hace que los matices de la infusión evolucionen componiendo una sinfonía aromática.

La tetera que el maestro utilizó era una diminuta Yixing, también conocida como Zisha, producida artesanalmente a base de una arcilla de arena rojiza propia de la ciudad de Yixing. El hecho de absorber una mínima cantidad de té durante la cocción las hace muy especiales, lo que va dotando al recipiente de sabor propio.

También nos acompañó una pequeña “mascota del té”, muy habituales en la ceremonia desde la Dinastía Yuan (1206-1368). En este caso un Jin Chan (Sapo de Oro), un animal fantástico entre sapo y dragón con 3 patas, que al parecer es portador de abundancia.