La sana longevidad del té verde

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La explicación a la sana longevidad del té verde entre los japoneses, responde a la experiencia y la observación de años y años tomando té verde, entre otras cosas.

Y es que, después del té blanco,  el té verde que es el de mayores virtudes terapéuticas, por eso su uso continuado:
– aporta antioxidantes (que reducen radicales libres, y resulta excepcional para los problemas de piel, para detener el envejecimiento celular, para prevenir enfermedades degenerativas…).
– minimiza las enfermedades cardiovasculares, reduciendo la formación anormal de coágulos sanguíneos.
– hace descender los niveles de colesterol malo LDL (“malo”), y aumenta el HDL (“bueno”).
– reduce el riesgo de Cáncer, de Parkinson, de Alzheimer, la Arterioesclerosis y la Diabetes (al bajar los niveles de azúcar en la sangre).
– tiene ligeros efectos antibióticos frente a ciertas bacterias: estafilococos y algunos virus.
– aporta Vitamina C (minimizando  gripes y resfriados).
– es antialérgico.
– es diurético( elimina líquidos y toxinas).
– quema grasas y es digestivo (propicia la secreción gástrica y el funcionamiento hepático).
– tiene propiedades bacterianas reduciendo el mal aliento, y protegiendo contra infecciones que producen inflamación de encías y heridas en la boca.
– reduce y previene la artritis.
– reduce el asma, es broncodilatador.
– reduce la infección de oídos (aplicado como cataplasma externa).
– equilibra el metabolismo.
– equilibra la presión sanguínea.
– contribuye a que los huesos estén más fuertes.
– aumenta el sistema inmunológico, reforzando las defensas.
– es astringente (antidiarréico).
– el catechin elimina las bacterias que producen envenenamiento por alimentos.
– reduce el stress gracias a la tea nina, produciendo una sensación de relajación. Además, beneficia los niveles del serotonina y dopamina del cerebro.