El camino del té y las obras de Sakamoto

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El camino del té

Cuando la Galería Michel Soskine nos propuso clausurar la exposición “Earth & Sky” de Naoaki Sakamoto con una Ceremonia Japonesa del té, sentí que una vez más el Universo se confabulaba para situarme ante una nueva señal del Chado ó Sado “El camino del té”, uno de los “Caminos de vida” de la cultura japonesa, tan completo que en su desarrollo acoge a otros tantos: el camino de la energía y la armonía Aikidō, el camino de las flores Ikebana, el camino de la caligrafía Shodō, el camino de la pintura Kaiga… y es que todos estos caminos están presentes en una Ceremonia, por eso entre otras muchas cosas, el Cha no yu es tan significativo. 

El espíritu de las obras de Sakamoto

Era nuestra primera Ceremonia en una ubicación europea en un contexto específicamente japonés, y era la primera exposición individual de Sakamoto en España.

Me gusta este artista porque respeta el valor de lo artesanal. Él mismo elabora el papel delicado y resistente sobre el que aplica tinta, ceniza o pigmentos naturales, logrando plasmar toda la energía que tras recorrer la naturaleza, alimenta al ser humano y vuelve a la madre naturaleza para renovarse.

Ese espíritu presente en esta maravillosa muestra es el que ha acompañado nuestro más reciente Cha no yu, y es el que ha propiciado recrearnos con sus obras, espectaculares Kakemonos,  parte de un gigantesco e inusual Tokonoma.

Wabi sabi y la belleza de lo efímero

Solo había una respuesta posible a esta invitación, de ahí que nos hallamos sumergido en una nueva puesta en escena llena de significado y simbolismo, donde como viene siendo habitual, el Wabi sabi, inspiró y acompañó la inspiración y el sentir, haciendo emerger una vez más la magia que acompaña este ancestral ritual donde el tiempo se ralentiza, la mirada se corporaliza y los gestos son una danza suave y sutil para acompañar la meditación activa en la que toda Ceremonia japonesa nos sumerge.